Mentir, un arte del ser humano. Es una declaración realizada por alguien que cree o sospecha que es falsa o parcialmente falsa, esperando que los oyentes le crean.
Hay quienes son expertos en ello, porque para poder mentir hay que saber hacerlo bien. No cualquiera puede tener ese “don”, si así puede llamarse, ya que los mentirosos principiantes siempre son pillados en su farsa, es más fácil descubrir a un mentiroso que a un ladrón...
En algunos este “don” pasa a ser patológico y su vida se transforma en una mentira, respiran farsa, sueñan mentiras, viven quimeras y lo peor hacen que otros vivamos una mentira. Los mitómanos, sufren un trastorno psicológico que consistente en mentir patológica y continuamente falseando la realidad, y haciéndola más soportable. El mitómano sublima su impulso transformándolo en arte.
Pero como saber cuando estamos frente a un espécimen así, si lo de él ya es un arte, ya es patológico. No es como aquellas mentirillas blancas que todos decimos, no son como nosotros los simples mortales que ocultamos uno que otro detalle de la vida. Porque para que mentir aquí, si estoy hablando de la mentira. Todos mas de alguna vez mentimos, yo puedo decir que hago lo posible por ser 100% sincero la mayoría de las veces, pero hay secretos que ni los más cercanos a mí saben y no tienen porque enterarse. Pero os puedo asegurar que en la mayoría del tiempo la sinceridad va de mi mano.
¿Pero que hacer con ser mitómano?, porque como ellos están acostumbrados a mentir creen que todos somos iguales a ellos, que todos caemos en ese jueguito de vivir en la invención. Deberían estas personas hacernos la vida más fácil y llevar un letrero que dijera “Soy Mitómano” y así sabríamos que con estas personas no podemos confiar en todo lo que nos diga, o más bien en casi todo lo que nos digan. Pero la realidad es otra, y ellos están inciertos en este mundo, viven con nosotros, respiran nuestro aire, toman de nuestra misma agua y tal vez uno de ellos este sentado en este momento al lado de mi, o quizás hasta yo sea uno de ellos y todo lo que escriba aquí no sea mas que una careta para el mundo, otra mentira mas.
Los mitómanos existieron desde siempre, y seguirán existiendo, solo el tiempo y las relaciones con las personas nos darán el “poder” de darnos cuenta cuando estamos frente a uno. En realidad espero que esto sea y que algún día aprenda a identificarlos, porque o sino moriré ahogado en las mentiras de los demás. Hoy no sé, si es blanco o negro el que miente, si es blanco o negro el mitómano, tal vez sean ambos, tal vez ninguno o quizás sea mi imaginación... Quizás, quizás, quizás...
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